| |

TERRORISMO A SUELDO: Hezbolá recluta a criminales en Brasil para planear atentados contra objetivos judíos

Comparte con el Mundo...

La «Operación Trapiche» destapó cómo el grupo extremista opera bajo el modelo de «crimen como servicio», utilizando sicarios locales para vigilar embajadas y sinagogas sin dejar rastro internacional.

(Fuente: https://www.instagram.com/reels/De2sDlKuIXQ/)

La Policía Federal de Brasil, a través de la llamada Operación Trapiche, ha sacado a la luz una peligrosa red de reclutamiento operada por el grupo terrorista Hezbolá en territorio sudamericano. La investigación expuso cómo esta organización extremista utilizaba redes criminales locales para preparar atentados terroristas contra objetivos judíos, operando bajo un modelo descrito por las autoridades como «crimen como servicio».

El fiscal federal e investigador del caso, Lucas Gualtieri, explicó que la organización no necesitaba construir infraestructura propia en la región, sino que simplemente compraba los servicios en el mercado ilícito brasileño. Para ello, buscaban un perfil muy específico: personas con amplios antecedentes penales, dificultades económicas e incluso resentimiento hacia la justicia. A estos reclutas se les ofrecían viajes a Beirut, alojamiento en hoteles de lujo y jugosas sumas que superaban los 100.000 dólares para asesinar a enemigos del grupo y crear células en Sudamérica, Europa y Australia.

El cerebro de la operación y los preparativos letales Todo inició en 2022 con una indagatoria que parecía menor sobre la venta ilegal de cigarrillos electrónicos en Brasil, un negocio controlado por Mohamad Khir Abdulmajid, alias «Habibi». Un año después, alertas del FBI señalaron los oscuros vínculos entre esta red comercial y el financiamiento de Hezbolá. Se descubrió que «Habibi» —quien actualmente permanece prófugo y es buscado por la Interpol— había reclutado al menos a cinco brasileños y financiado sus viajes al Líbano.

Uno de estos reclutas, identificado como Lucas Passos Lima, viajó en dos ocasiones a Medio Oriente. Al regresar a Brasil, su misión estaba pactada: vigilar la Embajada de Israel en Brasilia, un cementerio judío y tres sinagogas. Lima llegó a comprar equipos de vigilancia de circuito cerrado y contactó a un piloto privado para explorar rutas de escape que le permitieran evadir los controles migratorios tras un posible ataque.

El plan fue frustrado cuando Lima fue detenido en el aeropuerto de São Paulo, regresando del Líbano con más de 5.000 dólares en efectivo. En septiembre de 2026, la justicia brasileña restableció su condena por preparar actos terroristas. Otros dos detenidos en el marco de la investigación, Jean Carlos de Souza y Michael Messias, fueron liberados por «insuficiencia de fundamentos».

El vacío legal que protege al terrorismo El reclutamiento de sicarios es solo la punta del iceberg de una estructura financiera colosal. En 2022, la Operación brasileña Colossus ya había detectado transferencias por más de 658.000 dólares en criptomonedas dirigidas a billeteras digitales vinculadas directamente con Hezbolá y la Guardia Revolucionaria Iraní.

Según el fiscal Gualtieri, Brasil sigue siendo un entorno sumamente atractivo para estas mafias debido a un peligroso vacío: el país nunca ha designado oficialmente a Hezbolá como una organización terrorista. Esto obliga a que los casos deban ser juzgados bajo la legislación antiterrorista general. En la práctica, esto significa que cuando un recluta brasileño es detenido, al no tener vínculos obvios con el Líbano, parece ser un delincuente común actuando únicamente por dinero. Esta estrategia de camuflaje hace que sea mucho más difícil para las autoridades rastrear la autoría intelectual de la operación hasta la cúpula de la organización terrorista.

Fuente: https://www.instagram.com/reels/De2sDlKuIXQ/


Comparte con el Mundo...

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *