Florida endurece medidas contra el «extremismo» con una nueva ley de seguridad y un sólido balance fiscal
Por Ricardo Ferrer
TAMPA, Florida – En un acto cargado de simbolismo en la ciudad de Tampa, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, ha ratificado la ley HB 1471. Esta legislación, descrita por el mandatario como la acción más contundente en la historia del estado para proteger a sus ciudadanos de la «influencia extranjera», llega en un momento de crecimiento demográfico sin precedentes y una reestructuración fiscal profunda en el estado.
La firma marca un nuevo capítulo en la agenda de seguridad del gobernador, centrada en la vigilancia de grupos que el estado designará formalmente como organizaciones terroristas, mientras presume de un superávit que ha permitido transformar las finanzas públicas.

Seguridad en los campus: el factor detonante
La seguridad en los centros educativos fue uno de los pilares de la jornada. Riley Seibel, estudiante de la Universidad del Sur de Florida (USF), relató su experiencia durante las protestas de abril de 2024, proporcionando cifras concretas sobre la escalada de violencia. Lo que comenzó como una manifestación derivó en una intervención policial que resultó en 10 personas arrestadas y el hallazgo de un arma de fuego en el campus.
La nueva ley introduce medidas estrictas para el entorno académico:
- Sanciones académicas: Los estudiantes que apoyen la violencia extralegal podrían enfrentar la expulsión y la pérdida de beneficios estatales.
- Control de fondos: Las universidades públicas tienen estrictamente prohibido destinar fondos a actividades que promuevan organizaciones designadas como terroristas.

El «Modelo Florida»: Estadísticas de un crecimiento acelerado
Durante la sesión, DeSantis subrayó que la necesidad de leyes más estrictas surge de un cambio radical en la población del estado. Según el gobernador, Florida ha experimentado «10 años de crecimiento poblacional en solo tres años», lo que ha generado una presión adicional sobre la infraestructura y la seguridad pública.
En términos fiscales, el gobernador presentó una comparativa del estado de las cuentas públicas bajo su administración:
- Deuda estatal: Florida ha logrado pagar el 50% de la deuda total del estado.
- Fondo de reserva: El denominado «fondo para días lluviosos» (rainy day fund) se ha triplicado durante su mandato.
La presión fiscal: Del $32 mil millones a proyecciones de $84 mil millones
Uno de los puntos más destacados de la comparecencia fue el análisis sobre los impuestos a la propiedad, que aunque son recaudados localmente, reflejan el encarecimiento de la vida en el estado. DeSantis utilizó cifras para ilustrar lo que llamó una «trayectoria insostenible» para los residentes:
- 2019: Los gobiernos locales recaudaban aproximadamente $32 mil millones en ingresos por impuestos a la propiedad.
- Actualidad: Esa cifra se ha disparado hasta los $60 mil millones.
- Proyección 2031/32: Se estima que, de seguir la tendencia actual, la recaudación alcance los $84 mil millones, lo que representaría casi un triplicado en un periodo de 15 años.
«Estamos trabajando para que la propiedad familiar (homestead) sea sacrosanta», afirmó el gobernador, vinculando la estabilidad económica de los residentes con la seguridad general del estado.
«Millones para la defensa, ni un centavo para la yihad»
El vicegobernador Jay Collins, veterano de las fuerzas especiales, reforzó el mensaje de «tolerancia cero». La ley HB 1471 establece que brindar apoyo material —ya sea mediante financiamiento, armas o entrenamiento— a grupos extremistas se considera ahora un delito grave.
«Haremos millones para la seguridad pública, millones para la educación, pero nunca un centavo rojo para la yihad», sentenció DeSantis, reafirmando su intención de que Florida siga siendo un «estado libre» pero bajo un control estricto de las influencias ideológicas externas.
Reacciones y desafíos legales
A pesar del optimismo del gobierno, el gobernador reconoció que la ley enfrentará desafíos en los tribunales por parte de organizaciones civiles que cuestionan el alcance de las designaciones terroristas. Sin embargo, amparado en sus estadísticas de gestión, DeSantis aseguró que Florida continuará marcando el estándar nacional en políticas de seguridad y fiscalidad, adelantándose a las crisis antes de que ocurran en otros estados.

